Me gusta dibujar tentáculos y tuberías. Para hacer de eso una profesión me apunté a una academia de dibujo donde pude estropear muchos bodegones y dibujar a chicas desnudas, y a algún que otro chico también. También anduve unos cuantos años por la Joso Cómic, comprobando que al arte ni se crea ni se destruye, sino que cada uno hace lo que puede y gusta.

Para adecuarme a los nuevos tiempos coqueteé con cursos de diseño multimedia e incluso me marqué un Master a distancia en estas disciplinas,  por supuesto, asistí a todos las clases en pijama y zapatillas. Finalmente el cine se cruzó en mi camino. Así que a lo de los tentáculos y tuberías se ha añadido el escribir, dibujar y diseñar para este tan “magno” arte.

También he hecho de muerto en albornoz, hasta el momento mi único acto de intrusismo laboral.